Es una obra maestra del Cine; ya es un clásico. En blanco y negro y sin efectos especiales tan apenas.

Pero aún así es, de todas las películas que yo he visto, es la que más me ha gustado y la que más recomiendo ver.
Todos los actores, sin escepción, son buenísimos. Son ellos los que tienen que hacer que el espectador se crea la película; no como ahora que son los efectos especiales y los escenarios los que hacen creíble la película.
Lo más llamativo de ella, son las expresiones de los actores, que son muy expresivos y caracterizan mucho al personaje que interpretan, y el diálogo, que es estupendo.
A pesar de lo que su título de a entender, es una comedia divertidísima. Eddie Kagle es un gánster que acaba de salir de la cárcel es asesinado por su socio y amigo de la niñez con su propia arma. Evidentemente va al infierno, donde el diablo decide utilizarle para sus planes; esto es debido a su gran parecido con el juez Parker, un hombre que goza del apoyo de Dios y que se presenta para el cargo de gobernador, un puesto desde el que puede arrebatarle muchas almas ya que quiere ayudar a los más desfavorecidos. A cambio de esto, Eddie podrá vengarse del traidor de su socio.
Tampoco el argumento tiene ningún toque de comedia; son los actores quienes hacen que la película sea una comedia, al igual que los diálogos.
Yo os recomiendo ver esta película; seguro que no os arrepentís y la volvéis a ver otra vez, yo lo haré.